Anteriormente en el blog de H2OTEK hablamos de la historia del baño de vapor turco y finlandés, así como del tradicional temazcal, y presentamos algunos de los beneficios que puede tener para el cuerpo tanto a nivel físico como mental. En esta ocasión presentaremos a modo general las aplicaciones que tiene en fisioterapia el vapor de agua para el tratamiento de lesiones y enfermedades, así como algunas consideraciones básicas que se recomienda tener en cuenta antes de tomar un baño de este tipo.

Para comenzar conviene definir lo que es la fisioterapia y cuál es su campo de aplicación. La fisioterapia es una disciplina de la salud que hace uso de una serie de técnicas terapéuticas para el tratamiento y rehabilitación de enfermedades y lesiones físicas que afectan los componentes del aparato locomotor del ser humano, esto a través de métodos conservadores. Las técnicas empleadas en fisioterapia para tales fines son de lo más diversas, y entre ellas se incluye la aplicación de agentes físicos como el frío y el calor, los masajes, la terapia con electricidad y ejercicios físicos como parte de programas diseñados especialmente para mejorar el estado físico del paciente, quien a raíz de estas enfermedades o lesiones ve afectada su movilidad.

Las técnicas empleadas en fisioterapia, según las necesidades e intereses del paciente pueden ayudarlo a recuperar, desarrollar, fortalecer y conservar, en medida de lo posible, sus capacidades físicas funcionales, así como prevenir futuras lesiones.

Entre las técnicas empleadas por los fisioterapeutas se encuentra el baño de vapor el que se realiza en una sala acondicionada especialmente para generar vapor de agua y conservar altas concentraciones de humedad en el aire. Los baños de vapor, en particular por sus altas temperaturas, tienen bondades sobre el cuerpo que son aprovechadas en fisioterapia. El efecto más conocido del vapor sobre el cuerpo es la dilatación de los poros, el que muchas veces es aprovechado con fines estéticos, pero además de esto el calor dilata los vasos capilares, favoreciendo la circulación y las vías respiratorias, además tiene otros beneficios de los que hablaremos más adelante. Los baños de vapor se utilizan según las necesidades terapéuticas que tenga cada paciente, por lo que la temperatura al interior de la sala como el tiempo de permanencia variará de una persona a otra.

En fisioterapia el vapor húmedo es utilizado con fines terapéuticos para el tratamiento y rehabilitación de enfermedades y lesiones que afectan al aparato locomotor, es decir, el estado de huesos, músculos, ligamentos, tendones y articulaciones, puede generarse a partir de la evaporación de agua natural o de la cocción de plantas medicinales, y en todo caso es necesario que el paciente siga las indicaciones del terapeuta antes, durante y después de la sesión de vapor para que la técnica tenga el efecto deseado. Cabe mencionar que esta técnica usualmente es aplicada cuando otras técnicas de termoterapia no resultan viables por las características del padecimiento que presenta el interesado, ya sea por la incomodidad que pueden generar o los riesgos que implica usar otras técnicas, como las compresas y las envolturas calientes o los baños termales, por mencionar sólo algunos ejemplos.

Las sesiones de terapia con baños de vapor por lo regular tienen una duración de entre 10 y 15 minutos, según las características del padecimiento a tratar, los efectos que se quieran lograr y la respuesta que tenga el paciente a la técnica. Antes de recomendar este tipo de terapia,el fisioterapeuta evalúa el estado de salud general del paciente y valora si presenta condiciones que estén contraindicadas. En caso de que el paciente presente dificultades para respirar, que experimente una sensación de opresión, desesperación o angustia al interior de la sala se puede optar por sesiones más cortas o se suspende la aplicación de vapor y se busca una terapia que pueda ofrecer buenos resultados sin incomodar al paciente.

Es de suma importancia que sólo un profesional lleve a cabo las sesiones de terapia con vapor, pues como acabamos de mencionar algunas condiciones médicas tienen contraindicada esta técnica y lejos de contribuir a la recuperación del paciente podrían tener consecuencias graves.

Los baños de vapor en fisioterapia pueden aplicarse de manera localizada o general, y antes de comenzar una sesión es necesario que el paciente se prepare tomando un baño frío. Al interior de la sala el paciente sólo permanecerá el tiempo indicado por el fisioterapeuta, y al término de este se le pasa a una camilla calentada para que finalice el proceso de sudoración, tras lo cual es necesario tomar otro baño frío. Debido a las altas temperaturas de las salas de vapor y a la concentración de humedad en el aire las primeras sesiones se realizan de manera gradual para que el paciente se acostumbre poco a poco a las características de las salas, e insistimos en la importancia de seguir las indicaciones del fisioterapeuta.

Algunos ejemplos del uso de baños de vapor localizados los encontramos en el tratamiento de afecciones del aparato respiratorio, como sinusitis, resfriados, bronquitis, laringitis y congestionamiento nasal, así como la otitis media, en cuyo caso se aplica un baño de cabeza con el que además se abren los poros faciales, y los baños de vapor de pies para tratar dolores reumáticos, dolores de cabeza y problemas de sudoración excesiva. También existen los baños de asiento empleados en el tratamiento de contracturas y dolores musculares de glúteos, piernas y espalda.

Los baños de vapor son empleados en fisioterapia por el efecto antiinflamatorio que tienen, el que los hace adecuados para tratar lesiones inflamatorias que no se encuentran en fase aguda. También tienen un efecto analgésico, un efecto antiespasmódico, un efecto tonificante circulatorio y un efecto cauterizante, por lo que son altamente recomendados en el tratamiento de lesiones y enfermedades que afectan el estado de músculos.

Ahora bien, como ya comentamos, existen algunas contraindicaciones y las personas que sufren de cardiopatías, alteraciones respiratorias severas, problemas vasculares periféricos, afecciones inflamatorias en el abdomen, inflamaciones agudas en el aparato locomotor, incontinencia de esfínteres, pacientes con problemas de hipertensión e hipotensión, con enfermedades en la piel, que padecen sobrepeso y las mujeres embarazadas, así como quienes se encuentren bajo la prescripción de fármacos anticoagulantes, deben evitar este tipo de terapia.

Esperamos que esta información les sea de utilidad. Les recordamos que esta y otras técnicas terapéuticas para el tratamiento de lesiones y enfermedades que afectan músculos, huesos, ligamentos y tendones sólo pueden recomendarse por un profesional médico en ortopedia, traumatología, medicina del deporte o fisioterapia, quién diseñará un programa de tratamiento o rehabilitación adecuado a las características del padecimiento, estado de salud general del paciente y sus intereses.

Para todos aquellos que buscan beneficiarse de las bondades del vapor, les recordamos que en H2OTEK contamos con todo lo necesario para instalar salas de baño de vapor y pueden contactarnos para solicitar información detallada acerca de los productos que ponemos a su alcance, con gusto los atenderemos.